domingo, 18 de octubre de 2009

Del novísimo furor que en estos días se estila

Ya no está de moda morir de amor,
ni morir de ti;
ni vivir
por tu calor,
o vivir por
tu existir.

Por ti yo ni muero,
ni vivo:
solo pienso,
siento,
quiero, existo.

Por ti soy,
estoy, creo.

Yo soy.

Yo somos.

sábado, 17 de octubre de 2009

Mientras yo pensaba en otro,
Él pensaba en mi;
Mientras yo vivía por otro,
Él vivía por mi.
El otro me olvidó
Y estoy empezando a pensar
Que soy algo egoista.

viernes, 16 de octubre de 2009

Te lo diré

Te lo diré
porque quiero,
porque te quiero,
porque te extraño,
porque te busco,
porque te encuentro.

Te lo diré
aunque no encuentro
palabras para decirte tanto,
ni tanto encuentro
para decirte que te amo.

Te lo digo porque
te espero,
te lo digo porque
no hallo,
porque no encuentro,
porque no puedo.

Porque no puedo
esperar ya tanto
para decirte,
para decirte te amo.

A nadie, sólo se me ocurrió.

jueves, 15 de octubre de 2009

Luna llena

Surcos pálidos;
guías espirituales
hacia lo divino;
río de plata
y cauce dorado;
tintineo suave
de fragante
anhelo.

Suave monte
perdido;
lúnula
de lo imposible;
impasible
turba
de inocentes
márbulas
inconcientes
y ezxtertantes.

A monsieur Rimbaud.

sábado, 10 de octubre de 2009

Tras bambalinas


A veces yo mismo me hago creer que todo lo que sucede a mi alrededor está mal. A veces me cuesta creer que más allá de mi exista un mundo de ridículas dificutades infranqueables.
Es egoista, lo sé. Pensar que teniendo tanto que muchos desean, no tengo nada; que teniendo a mi lado a los mejores amigos que podría desear, me sienta solo; que desdeñe una salchicha por un gazpacho; que prefiera dormir a usar mis dos manos en crear algo que cambie a la humanidad.
Creo que ya es tiempo de esconderme de nuevo y volver a mi vida subrepticia para poder volver a ser feliz.

Me han dicho loco por tomarle fotos a Churubusco desde el carro, pero ¿Quién les dice locos a aquellos que no notan el espectacular vacío (y el vacío tan espectacular) entre la multitud de cemento y esos cuantos árboles entre la herrumbre defeña?

Deseos sobre la mesa

Sí, tal vez tenía sed o tal vez iba en busca de alguna aventura, pero creo que jamás podré saber lo que hacía ese pedazo de pan sobre el vaso de agua....

lunes, 5 de octubre de 2009

Esperándote

Los trozos rotos de mi corazón
llegaron a formar parte
del paisaje urbano
de mi habitación
─tirados en el suelo─
miesntras los observaba
tendido en mi cama,
abrazando tu recuerdo
dentro de una almohada.

El tiempo de deshebra
lentamente
y flota(ba)
sobre mi cabeza
revoloteando como
una palabra en agonía
en los labios de un poeta.

A Monsieur Rimbaud

sábado, 3 de octubre de 2009

Juramento

Juro que yo soy la víctima. ¿De quién? De mí mismo, claro. No hay alguien más que me odie tanto o que me sonsaque tantas cosas que jamás habría querido hacer. No hay alguien que me haya golpeado tanto o vejado tantas veces como yo mismo. Juro también ─confieso─ que me encuentro en un incesto incomodo e intempestuoso ─conmigo, claro, mi mas universal hermano─.


Juro que no encuentro la salida de esta prisión que es amarte. Ya no comprendo cómo es que llegué a sentir todo ésto que me libera y a la vez me aprisiona en una oleada de compulsiones libertarias hacia ninguna parte.
Juro que no quería. Que no quería ver mi vida tan complicada; que no quería tener que decidir tantas cosas en tan poco tiempo. Por supuesto me refiero a que no quería tener que lidiar con más personas aparte de mi, pero claro, ya estoy aquí, y más que irremediable se me ha vuelto necesario y hasta placentero.

Te veo

Te veo (y (ahí voy con los paréntesis (he leído que no es bueno usar demasiados paréntesis (pero no de alguna fuente confiable (es decir que lo leí en un libro (un libro es siempre muy subjetivo (excepto los de matemáticas, pero prefiero pensar que son invención del profe Roberto)))))) nos vamos, (tomados de la mano (es muy cursi, pero seguro comprendes por qué lo digo)) y cantamos juntos y regresamos mil veces (es decir que fuimos 999 veces (curioso, al revés sería 666 (pero no seamos pesimistas))) a ningún lugar y desde ninguna parte, y nos decimos mil proverbios, poemas y versos, mientras todos sufren y nosotros gozamos (sufriendo un poco de vez en cuando (para no faltar a la costumbre poética (creo que ya sé por qué me dicen melancólico (de nuevo no seamos pesimistas)))) la alegría de todo y nada a la vez; y luego vivimos y morimos unas cuantas veces y resucitamos siempre, a cada momento para no quedarnos muertos y olvidados como hacen todos los demás) y te quiero.
Te veo y te quiero.
A monsieur Rimbaud

Desalcance

¿En qué ficción reptante
nos descubrimos?
¿En qué deseo tan anhelante
tú y yo nos conocimos?
¿Cómo fue que lo ordinario,
lo coincidente
y lo febril derivaron
ésta parvada
de pavadas
desempavesadas?

Sólo se me ocurre decir:
pavada.
1. f. Manada de pavos.

A monsieur Rimbaud

I n c o n t r a r t e (no es una palabra, son algunas letras)

Necesidad de volar,
derramar...
de amar.

Falsedad pura,
que nubla
mis ojos
y mi hipotálamo.

Tus manos me curan,
aunque están tan lejos
y pienso
que después de todo
la habitación esta
bien a oscuras.

A monsieur Rimbaud

Eres

Orquídea
que desvanece
la realidad
en el camino
de la ilusión
y las fragilidades
del saber.

A monsieur Rimbaud

Ilusiones de papel (sobre la obra de teatro)

La realidad se transforma desde la fantasía a lo ineludible. Antes de poder vivir, se imagina; se crea un mundo a nuestro alrededor, que concibe y destruye verdades inefables que se desmoronan con un solo soplo del viento, o peor aún, no se destruyen.

Después de ti

Después de ti...
Déspués de ti no hay nada.

El suelo se desmorona a mis pies
en conjugaciones impertérritas
y complementos incircunstanciales.

Después de ti, la nada.

Después de ti no hay nada.

viernes, 2 de octubre de 2009

Sinónimos

Si de algo me considero un fiel ateo es de la sinonimia. No da lo mismo decir banco que silla, poeta que loco o pez que pescado.
No creo en ningún sinónimo excepto tal vez en un par que me ha parecido ridículo encontrar que su usen tan distintamente: ´Poesía y realidad.

Recordando

Un resplandor
en el ortocentro
─en la existencia
corta─ deun ocaso
iluminaba
ansioso tu rostro
entre las nubes
y rememoraba
tus versos
en el cielo.

Y la impronta
el tiempo perdido
reaparece
en el rostro
asfáltico
del Periférico.

A Monsieur Rimbaud

jueves, 1 de octubre de 2009

Preceptos para un día lluvioso

Flota, ríe, llora, canta, chifla, salta, mata, miénte, ama, lee, come, duerme, habla, grita, besa, roba, escucha, camina, observa, deténte, pregunta, responde, baila, descubre, imagina, cava, siente, muere, revive, reencarna, sufre, oscurece, llueve, odia, entristece, susurra, comparte, crea, toca, lame, escribe, vive.

Reguiletes existencialistas

Es difícil distinguir un más allá de entre un montón de girándulas agarbanzadas alrededor de las cuales giran un montón de palabrerías bien ensayadas y sentimientos anehelantes para ser sentidos. Es muy fácil ser intuitivo cuando todo te dice exactamente lo que quieres escuchar y cuando cierras tus sentidos a lo ineludible de ser un humano. Es bastante dáil también decir palabras si has pasado tu vida soñando y transfigurando la realidad a tu conveniencia.
Lo que es relativamente sencillo es adivinar entre las sombras un pasado o un presente ─incluso el deseo de un futuro─ común que te lleven a la perdición o al final de un arcoiris ─Podemos vivir inmensamente felices en el poblado de Perdición, donde hay sólo unos cuantos miles de habitantes o podemos resbalar eternamente por el arcoiris hasta toparnos con un precipicio─.
Lo que quiero decir es que "la vida es demasido complicada. Tal vezpor eso morimos. Para que ésto no sea para siempre" Dixit Monsieur Rimbaud

El porqué de cierto blog fracasado

¿Porqué el subterráneo?

A ojos de los millones de personas que lo han utilizado posiblemente no tenga nada de especial. Un montón de hojalata que te pone toda la ciudad a dos pesos de distancia. Un buen lugar para conseguir arrimones gratis y para enterarte de los éxitos del momento. Un extraordinario breviario cultural dentro del caos citadino en que aun a las dos de la tarde hay tiempo para Juan Rulfo. Un imprescindible compendio etnográfico urbano donde se encuentran personas de todos tamaños, sabores y por supuesto olores. Los microbuses son otra historia: vulgares, ruidosos hasta el hastío, incomodos y poco prácticos, además de estorbosos y feos en su mayoría.
¿Cuántas personas antes que tú habrán ocupado ese mismo asiento? ¿Cuántas conversaciones no habrán transcurrido en ese mismo vagón en que te encuentras? ¿De cuantas tragedias y amoríos no se ha dado parte en los andenes misteriosos y meditabundos o algarabiosos y concurridos?
Como cada pedazo de ésta ciudad tan inagotable, inalcanzable y cotidiana, el metro merece un buen lugar dentro de mi pensamiento.